-iluminación zen para la generación "trend"-

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jueves, 25 de septiembre de 2008

Alguien te está viendo cuando no sospechas

Lady Godiva por John Collier


Justo ahora te observo y créeme que es así
Y sé que me crees porque así me lo permites.
Justo ahora te sigo observando y aun no lo haces.
Te descubro por completo de nuevo y por primera vez.
En cada segundo y cada franja de la imagen que te sostiene
Algo nuevo de ti en cada cuerpo furtivo que baila en la negrura
En donde te refugias de mis ojos de siroco, no inútilmente,
Sino con la intención de su propia inutilidad;
Quieres que te vea, así me lo dice la expresión que se forma alrededor de tu boca,
Y cuando lo hago sonríes un poco y por dentro solo imagino que sientes lo que yo
Cuando descubro que de repente me encanta la ínfima apertura en la que se esconden tus ojos;
Y tan de repente es todo lo que descubro en ti que hace un rato ocultaba la sombra,
La negra ausencia de luz, pero no única como oscuridad,
En todo tu cuerpo escondes todo lo demás
Lo que debo atreverme a imaginar,
Lo que sabes se avecina,
Las palabras que has estado esperando
Las partes de tu cuerpo, ocultas por otro tipo de sombra y de oscuridad,
Los mil un cuerpos que existen dentro de mi mente que comparte cuarto contigo,
Tu estás aquí adentro conmigo,
Y yo ahí, del otro lado de los ojos tempestuosos, contigo,
Y estas desnuda,
Si.
Sonríe, eres bella y estás desnúda por completo frente a mí,
Eres uno, tan solo, de los cuerpos con pechos firmes y fríos por la brisa,
Uno de los cuerpos con piernas que tiemblan al imaginarme cuando te pienso así,
Y de manos que nerviosamente acuden a calmarlas a estas cuando te das cuenta de que tengo razón y estás así,
Cada vez más desnuda y frente a mi,
Y menos tiempo falta y más ropa sobra y cada palabra invierte un poco más la ecuación,
Y ahora se acabo el tiempo y se acabo la ropa,
Tus manos alcanzaron el epicentro sísmico de tus piernas, justo entre ellas,
Ahora se mueven como un maremoto,
Tus pechos ahora reconocen la brisa cálida y sueltan lágrimas como las que suelta la carne cuando se excita de mí,
Tus ojos ya no existen dentro de tu preciosa expresión imaginaria, hundidos más allá de lo que mi vista y mi imaginación alcanzan,
Y así te veo por un buen rato…
Y entonces,
¿Cómo me imaginas tú a mí?

1 comentario:

Anónimo dijo...

verga me encantó esto...de repente te lo robo y todo para mi blog :)

a quién estarás imaginando....o viendo realmente...

te quiero honey.