-iluminación zen para la generación "trend"-

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sábado, 22 de noviembre de 2008

Requiem con atún para Gati


Si eres yo, ni siquiera tienes que leer esto. Si me conoces bien sabes de qué estoy hablando. Si me conoces relativamente bien, sabes de quién estoy hablando. Si mal no recuerdo, fue en el invierno de 1990, aquél fresco y glorioso comienzo de década, que se sentía entonces tan placentero como como se recuerda incluso hoy, 18 años, casi 19, después de que sucedió. Pero los 90's es otro tema completamente autosuficiente. 18 años... Hace 18 años tenía 7 años. Hace 18 años Maradona estaba en su edad dorada. Hace 18 años Nirvana aun era desconocida, y estaba a punto de reventar en la cara del hair metal de los 80. Hace 18 años George Bush era presidente de los Estados Unidos de Norteamèrica... y W. conocía formalmente a la cocaína. Hace 18 años estaban embotellando el whisky que tomé hace un rato y que vengo de orinar. El muro de Berlín recién y lo habían derribado un par de años antes; los personajes de 90210 eran aún vírgenes... y los actores también; todas las personas que conozcas que tienen 18 o menos, no habían nacido, o tenían poco tiempo, meses, semanas o días, de haberlo hecho. Hace 18 años... En el invierno de 1990, mi tía , hermana de mi mamá, hizo un regalo de navidad, de parte de ella y sus dos hijas, las morochas Adriana y Gabriela (siempre mencionadas en ese orden, como una carte de presentación, un orden casi predeterminado, como "Hugo, Paco y Luis" los sobrinos de Mc Pato), mis primas, para mi hermano Andrés y para mí. Era una caja, mediana... extraña y mediana. Tenía un aspecto delicado, y cuando la tocabas tenía un composición delicada. También al tocarla, maullaba. Así, con cuidado, según la indicación de mi tía, mi hermano y yo abrimos la caja con la ansiedad y emoción característicos con la que unos niños de 13 y 7 años respectivamente, abren cualquier cosa rellenable, envuelta en papel, en fechas decembrinas. El contenido de la caja: gati...
Las tapas plegables de la caja de cartón se abrieron como dos compuertas de alguna jaula, o prisión, santuario del encierro de "algo"... "Welcome, to Jurassic Park...". Y tal. De entre las sombras del contenido, un cuerpecito mínimo salió a conocernos. Recuerdo la primera vez que ví a Gati: nos tenía miedo a todos, estaba confundida, era más bien cmo si estuviese saliendo de su gatica mamá al mundo, sin entender nada, entonces, salía al mundo de nuevo, por segunda y última vez, lenta y definitivamente. Las "Giralunas" serían para siempre su hogar. Como un perro en un parque, impertinente, o un niño en una juguetería, encandilada de una especie de brillo en sus ojos, que no la abandonó ni en el último respiro que le vi dar... ya me adelanto mucho a la historia. Los complejos de la vida, sinsentidos como encariñarse con un animal, en el momento en el que te refieres a el y todos los demás que reúnan sus mismas cualidades biológicas, como "eso", y hasta el momento en el que, incluso por hàbito, como práctica inconciente, acostumbrada tras el uso diario de dicho/a sea lo que sea a hablarle, reir con él, dormir ella, almorzar o cenar junto a el o ella, darle su puesto a tu lado para ver televisión, porque una vida de hacerlo, aparentemente, consiguió que tu mascota felina se amaestrara a ser una persona muy callada, pequeña y peluda. El cambio existe, se da, en los primeros años, de hecho, de vida del animal, sus últimos como uno, por cierto, y sus primeros como persona digna, amada y considerada. Este es uno de los mencionados complejos de la vida, cuando en un país de pobreza inhumana a la gente la asesinan sin razones justas para hacerlo, y en otros hasta mueren por malnutrición y hambre porque, algo que podría salvarles la vida, como alimentarse de la carne de una vaca, es una gran ofensa para sus creencias religiosas; al comienzo, cuando la mascota aún es nada más que eso, una mascota, un animal doméstico con el propósito de acompañar profesionalmente, estos complejos de la vida apelaban al sentido común y humano de alguien como, por ejemplo, yo. Después del cambio, después de descubrir en Gati un interlocutor un tanto silencioso pero innegablemente entretenido y versado en distintos saberes de la cultura, y después de dejar de ver esa máscara que traía puesta, de animalito doméstico, y reconocías su verdadero rostro, de persona social, cuando la costumbre, la soledad, la incondicionalidad el amor que somos capaces de inventarnos para colocar, o depositar en otros, producen en esos envases felinos, verdaderos amigos, hijos, hermanos, novias, socios y, en el más humilde de los casos, mascotas divertidas, los complejos de la vida desaparecen, junto a la ilusión de un gato en el lugar de ese amigo que vive, come, habla y duerme con uno, y el asombro y la indignación por la falta de humanidad de las condiciones de vida en algunos lugares del planeta, resultan irrelevantes ante el mejor esfuerzo que uno desde su casa, cómoda y lejana del resto del mundo, pudo realizar. Aquí, un animal vive como realeza... hasta que pasa a ser que una mejor amiga es un poquito caprichosa porque no puede dormir en otra situación que no sea la de realeza.
Así transcurre la vida de una mascota. Desde los abusos divertidos de un animalito joven y resistente, que puede soportar que lo tiren por las escaleras en un casco de patinetero, o que lo guinden con sus pezuñas que son como ganchos, de las persianas, para que escale, o caiga, y así jugar "Indiana Jones" con el/ella, jurando que el/ella está, a su vez, jugando "Indiana Jones" de vuelta con uno, disfrutando de igual manera que uno. Hasta la madurez elegante, del veterano miembro de la familia que apenas se mueve para ir a comer, tomar agua, acurrucarse con uno, y demostrar afecto por una vida entera de cuidados y amoríos imposibles interraciales. Nadie entiende porque un hombre de 25 años llora por su gata fallecida, aún una semana después. O un mes después. O un año... o diez. Pero espero que entiendan a un hijo, o padre, o un amigo o enamorado, en plena catarsis imposible, y, si, se la calan, eterna. Hace 18 años yo no recuerdo mi vida, y hace 18 años no había nada más personal (esto sonará estúpidamente obvio, pero ese es el punto), que mi propia vida. Gati entonces es tan parte de mi vida como el resto de las cosas que la hacen, a mi vida, propia, mía, que hacen que se sienta íntima y nostálgica. La gente ocasiona eso, en otra gente. Como le dije a una muy buena mejor amiga "solo somos especiales en otras personas; soy especial porque tú me haces especial, porque lo soy para tí, y eso es especial para mí", es la base de toda relación verdadera, significativa, duradera y poderosa. Si hay gente que puede salvarte la vida en 5 minutos. En 18 años, un gato puede hacer que entres en una universidad, o que aprendas como ganarte a la novia que te encanta de tu colegio, o a ganar el partido más dificil del deporte que practiques, o a reconocer errores, o a pedir perdón o a aprender a darlo. Pueden pensar que estoy loco, si de verdad creo que hice todo esto y hable de todas estas cosas con mi gatica. Ella respondería: "Si estás loco no podrías pensar que estás loco... los locos nunca saben que lo están, Doh!". Y yo le haría caso.
Memorias, miles. Anécdotas, dos miles. Cicatrices de arañazos, como 5, pero ya son 4 too many. Ella siempre tenía aspecto de estar relajadamente aburrida. Dandi. Cool. Ella tenía un aroma neutro, cuando no olía a más nada específico, sino a ella, su aroma, que más nunca recibiré. Ella era Aries, o Leo. Ella hacía pis en la poceta cuando nadie la estaba viendo... o cuando pensaba que nadie la estaba viendo. Si, ella pensaba, y más que mucha gente que conozco. Ella sentía, igualmente, y ella amaba, y tenía hambre y lloraba, maullaba, y luego comía, y de alguna extraña manera, sonreía con su hociquito, y luego, con aliento a mierda de pescado, dormía y parecía la criatura más pacífica de la creación, y esa vaina parte el alma, cuando tenías que despertarla por alguna razón. Ustedes no vivieron 18 años con ella, entonces, no basta conocerme bien, si no eres yo, tienes que leer esto. Ustedes no la conocieron... y ella los conoció a todos (si conociste a Gati, imagínate, en el momento dado que estuviste con ella, en qué habra ella pensado o sentido, de tí, si le agradaste, si quiso estar contigo, si te busco para que le hicieras cariño, si te rehuyó...) chau Gati.
R.I.P. "tita"
Gati (1990-2008)
Miaw!

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Meth-a-morphine-oh-sis!



When I am famous, you’ll be sorry,
When I am a better lover, you’ll be jealous,
When I am far, you’ll be in the same place we were when “then” was pre-“when”
When I am rich, you will owe me,
And still, I won’t hold anything against you, nor charge anything from you,
Only the shameful look from your eyes, and the regrettable sighs from your apologetic fuckin’ cries,
That will be the toll,
That will be the day,
I will be the man,
You will be the fool,
I am today the seed of your shame and sorrow tomorrow,
The fabric of your issues and nightmares,
The origin of everything you’ll want to be,
Or want to fuck,
And then, after I am the Pygmalion,
I will want nothing to do with anyone,
“Just you wait ‘enry ‘iggins”
Just you wait, motherfuckers,
A fair baby, I am, a rough diamond,
My worth in lead will seep through your pores,
In the form of bullets, piercing all yer warm bodies,
Ya’ pissant babies, ya’ crackhead whores,
Milk from mothers’ tits,
And plastic bags with fathers’ cum,
I will give back that which was given to me with so much contempt
Friendship tokens and love mementos,
Shit from meetings with acquaintances past,
Nostalgia souvenirs from the golden days of old,
All meant to burn in the fire of my becoming,
As a Phoenix turned to crisp, turned to a Phoenix, with a lisp,
A Joaquin-like, born from a River, dead from sun proximity, reborn from greatness
From angry ashes,
The never-good-enough son,
The queer momma’s boy
The disgraceful grandson
The shameful friend
The disappointment lover
The irresponsible kid
The immature man
The not-quite-girl
The soulless junky
The lamentable has-been
The lame admirer,
The faces of mediocrity and unrequited warmth,
When I become beautiful all of you will have ugly faces,
Appalling bodies for the soul that rots,
And my once way of being never-good-enough, queer, disgraceful, shameful, disappointing, irresponsible, immature, soulless, lamentable and lame,
Will seem like once-endearing flaws of the most beautiful thing they never got to have…
From the pit of my stomach
From the tears in my hand
From rejection, bullying, from humiliating a man,
From the present me,
The faggot with a fuckin’ boring mum issue, an irritating lisp, a truly unnerving childishness about him,
From Charlie Brady to Charlie Manson,
From sonuvabitch’ to the father-outshining man-son
From a roach to a man,
And you will then remember, it is cockroaches that will be the last to remain standing in the planet.

martes, 11 de noviembre de 2008

Amor en tiempos de cólera

amor es... pechos con teipe plomo
Amor… o enamoramiento unilateral por causa de timidez extrema, en tiempos y lugares de cólera (vibrio colerae), dengue o E coli: aguas empozadas, desagües de cañerías y aguas negras

El grado de “autografismo” (dudo que exista este término, pero a falta de uno que englobe el concepto de “grado de mayor o menor contenido o calidad de carácter, naturaleza u origen autobiográfico o referente a la vida real de su autor”, utilizo este, “autografismo”, al menos hasta ser corregido y encausado a utilizar el término correcto), de la siguiente narración, queda a discreción, o mejor dicho, lo dejo abierto, a ser interpretado como plazca, incluso concedo la libertad creativa de especular con respecto a la veracidad de todo, para colaborar con el morbo del chisme y el escándalo, atributos que no vendrían nada mal a la hora de “vender” mi blog por ahí, ya saben, “get the word out”… tengo que ser el “joven escritor” más miserable que conozca. Veamos, no es nuevo para nadie mi afición por la práctica de actividades de naturaleza artística, intelectual/estética/cultural, que requieren de cierta sensibilidad para su desarrollo y también su entendimiento. De igual manera, es bien conocido por muchos, cualidades o características específicas en mí, particularmente la sensibilidad desde emocional hasta estética que caracteriza todo desde mi trato a otras personas, personal y profesionalmente, hasta mi desempeño laboral; como dije al comenzar esta línea, esto es bien conocido por muchos, especialmente por aquellos que tienen o han tenido la oportunidad de compartir conmigo el día a día; mis antiguos compañeros de universidad, y mis actuales colegas de trabajo como productor creativo de promociones en un prestigioso canal de televisión por cable cuyo nombre rima con Pony, Tony y Rony. La historia continúa así, partiendo de estos conocimientos vulgares alrededor de mi persona, así que si no te has enterado, hazlo, esta es una historia que se basa en un personaje que bien podría llamarse Luis, pero no, sin ánimos de ser totalmente egocéntrico, mantendre la objetividad artística; he decidido llamar a mi estoico y temerario protagonista: Felipe. Esta es la historia de amor imposible de un soldado de la trifulca sentimental del paladín multi-discapacitado del mundo moderno. Es una historia de despecho de Felipe.

Lo siguiente es parte de la porción “real” del cuento: el nombre de la chica, en verdad, todavía lo desconozco, no tengo idea de cómo se llama, en parte porque temo preguntarlo a otras personas ya que hacerlo revelaría la naturaleza de mi interés en ella, y esa información me hace sentir una vulnerabilidad o pena tan grandes que la reserva de la misma me da una sensación de ventaja o seguridad, que por cierto, estoy conciente de ser totalmente falsas, y estúpidas. Todo esto No es más que mi misma naturaleza sumamente tímida y retraída, lleno de pánico ante la idea del rechazo sentimental, enamorado de la idea de la persona, solo porque la oportunidad de acercarme a la persona actual, ha venido en muy pocas situaciones. Idealizo y fantaseo. Es la mejor manera de producir escritores que derraman sus vísceras sobre las hojas en las que vierten poemas como himnos magistrales de amor, pero es la peor manera de producir niños a largo plazo, producto de relaciones fructíferas en nombre del amor sincero y funcional. Llamemos a la musa ignorante (de su condición de musa, y nada más, por todo lo que se, la chica puede ser una persona muy culta e instruida, sería una rudeza llamarla ignorante en cualquier otro contexto), Betty (mi subconsciente me sigue jugando bromas internas que no me hacen gracia). En fin, solo con esto se pueden hacer una idea. La chica usa lentes y tiene un atractivo nada convencional: viste franelas que en el mejor de los casos son “kinda cute”, y solo por tener colores como rosa o violeta, de resto son tan masculinas como cualquier prenda de vestir mía (... otro revés a ricochet, o autogol de mi subconsciente), lentes no precisamente sutiles, y pantalones jeans que no dicen nada. Es decir, su manera de presentarse, aunque para nada en detrimento de su apariencia personal, tampoco aporta nada ni remotamente positivo a su sex appeal. Pero, de igual manera que “Betty”, la chica carga consigo un cierto “Je ne sais quoi”; porta una llama en sus ojos, en la figura o silueta primitiva de una sonrisa que de otra forma o en otra persona, sería sencillamente insignificante, o sin cualquier otra interpretación, pero en esta chica un torpe y hasta quebrado “Hola”, se convierte en el leit motif de casi la totalidad de los pensamientos que tendrá durante el resto del día un hombre sensible con el resto de las cualidades de romántico pragmático geeky pseudo normal que ya me adjudiqué describiéndome al iniciar el relato. El lunes, como nos mudábamos de oficina y Betty trabaja en el departamento de sistemas de la compañía y se encarga de instalar eficazmente nuestros equipos más importantes, tuvimos un “momento” (y con esto quiero decir que me instaló algo en la computadora y me conectó el VHS y la televisión… cosas para las que soy más que competente, sin embargo, ante su mera presencia, todas mis competencias desfallecen en ignorancia y necesidad infantil, desahuciadas y en necesidad de la asistencia y dependencia de la atención indivisible de la única mano dispuesta a ayudarme, aunque estaba ella y otro chico, pero para mí, su mano era la única que podía estar dispuesta a rozar la mía). Corín Tellado ain’t got shit on me, dawg!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Momentum

“Cada átomo mío te pertenece”
Un Momentum de Whitman;
Si la vida es reunir, acaparar,
Tantos detalles grandilocuentes
Que hablen ampulosos de inspiración
De pasión por vivir, de amor por ser,
De estar enamorado de uno mismo,
Y de quienes hablan grandilocuentemente de ello,
Si tengo la opción de escoger vivir por sentirme constantemente embriagado de emociones de dicha índole,
Estar drogado de emoción,
Sería el artista empobrecido, miserable y muerto de hambre, más feliz y enajenado del mundo;
La transferencia es necesaria, es lo que hace de este un diseño perfecto,
El del camino altruista del debutante artista,
Mi alma es tuya y no te conozco,
Tu nombre me importa muy poco y no conocerte es lo que te hace hermoso ante mis ojos ciegos de tu fisonomía,
En la disciplina de enaltecerme e idolatrarme a mí mismo,
Eres amante perfecto, objeto de deseo y punto de partida,
Y en el incógnito de tu identidad yace lo voluntarioso de mi desprendida entrega,
Momentum,
Eres mi mejor verso,
Eres mi audiencia,
Sin ti persevero a duras penas,
Y contigo ni siquiera tengo que intentar,
Si en algún momento me descubres frívolo
Descubrirte con nombre y anatomía en un verso será mi penitencia;
Soy tan desprendido que un himno a celebrarme a mí mismo trata sobre ti…
Destruirte con indiferencia y desprecio en una palabra será mi sentencia,
Y en el humilde mundo de los poetas que no tienen nada que perder,
La única pena es morir por la horca y tener una vida de glorias jamás vistas después de la muerte…
Gracias, Judas, gracias, víctima, gracias, parásito y gracias, groupie,
En una vida de glorias demasiado breves,
Me diste Momentum de por vida después de muerto.

domingo, 9 de noviembre de 2008

bad


Perhaps i’m not such a sweet boy after all…
I tried to delude myself into loving like a normal man
I hacked my way into a decent job
I played the part of the prodigal son only to stray whenever
I lead you into thinking we could’ve been an Item
An ice cream sharing couple on a Sunday dream
Fun loving, life chanting, joy spreading,
A regular Walt Disney,
With a dream so huge, it transcends anyone who comes in contact with me,
And it touches the fabric of each of their lives,
And affects them into ever-loving me, unconditionally,
How untrue…
Bitter, angry, sad, and impotent,
Depraved, addicted, immoral and plain wicked,
My family will be my circle of evil minions,
Nonchalant blasé unconcerned in spite of being spiteful
Nasty nasty, me and the nasty bunch,
The sick brigade, the toxic gang, the fuckin’ boys,
But I look into all yer eyes,
And I sigh, smile and go “love me”,
And you’re all back in my pocket, where I want you.

martes, 4 de noviembre de 2008

Silly poem

It’s silly, really,
The tingly feeling you send up my spine
It feels nothing less then wonderful, and a lot more then fine,
It’s crazy cool, baby, it’s even chilly,
You go up, nudge by nudge,
You are my spinal ascent,
To the nucleus of the feelings of my body,
And it is not the heart,
The feeling that freezes my entire man,
And it is not love,
It is Xili, really,
The tingly feeling that will sub for love in the whole world,
It’s crazy beautiful, darling, it’s even really-
something I have felt, and not something I made up,
In any case, nudge by nudge,
You are the one making things up,
You make love escalate the Everest of my back,
You make love, and I make sighing sounds
And I’ve wondered,
And you don’t know
When I see you
How must it feel to escalate the nudges of the spine on your back,
One by one,
By hand,
I thee wed,
By God,
I swear,
One day,
I will,
Silly boy, I bet you think,
But it’s the silly boys who get the Xili girls in the end.

For María Auxiliadora... the best "maybe" I could ever hope for...